Los chatinos: hijos de los peces
DURANTE AL MENOS DOS MIL AÑOS, EL CHATINO HA sido la lengua que se habla en Puerto Escondido y gran parte de la región montañosa del interior de Oaxaca. Los chatinos se llaman a sí mismos “hijos de los peces”. Según la leyenda, sus antepasados fueron castigados por el dios sol y obligados a vivir en las profundidades del mar, hasta que el astro se compadeció de ellos y les permitió regresar a su condición humana. Fue así como surgieron las variantes del chatino de Tataltepec de Valdez, Santiago Yaitepec, Santa María Temaxcaltepec, Santa Cruz Zenzontepec, San Miguel Panixtlahuaca, San Juan Quiahije, San Juan Lachao y Santos Reyes Nopala.
El chatino es una lengua “trabajosa” o compleja, según el académico Javier Gerardo Pérez Sánchez, quien ha escrito dos libros sobre el tema. Pertenece a la familia lingüística mixe-zoque y es altamente tonal, lo que la hace particularmente difícil de aprender. Hoy la lengua está en riesgo y es hablada principalmente por las generaciones mayores.
La tradición oral chatina es un tesoro de incalculable valor. Leyendas como “La Serpiente de la Fortuna” (Kwno Jïkee de Santa María Temaxcaltepec) se han transmitido de generación en generación. También hay relatos más sincréticos, como “Jesús, el diablo y Herodes”. Estas narraciones no son mero entretenimiento; reflejan valores comunitarios y marcan importantes ciclos naturales y agrícolas.
Afortunadamente, un movimiento encabezado por maestros, jóvenes y colectivos comunitarios está trabajando para revitalizar la lengua. Un proyecto notable es “Cuentos Vivos”, que produce adaptaciones audiovisuales de leyendas de cada región donde se hablan distintas variantes. Estos videos incluyen dibujos realizados por niños de primaria, quienes también narran en chatino las historias de sus abuelos. Mientras tanto, un colectivo mayoritariamente conformado por maestras y maestros, Chatinos Fortaleciendo su Lengua , ha desarrollado herramientas digitales como la aplicación CHA’ KWJYA. Diseñada para teléfonos Android, la aplicación funciona sin conexión a internet, lo que la hace accesible en comunidades remotas, disponible en https://aprendechatino.org
En Santos Reyes Nopala, el colectivo Ne’ Kwla está produciendo un cuento animado para el cual los niños locales están creando las ilustraciones para después darles vida a través de talleres de animación en stop motion. También hay proyectos enfocados en la alfabetización en las escuelas, que enseñan la escritura del chatino a partir de las 17 grafías que lo conforman.
Preservar la lengua chatina no es solo una cuestión de lingüística, se trata de mantener viva una forma única de ver el mundo. Una cosmovisión que incluye la creencia de que no existe el cielo ni el infierno, sino que después de la muerte se atraviesan nueve etapas de reencarnación que culminan con el regreso al mar.








